Aniversario: 40 años del Porsche 917

La leyenda de Zuffenhausen

Hace cuarenta años, concretamente el 13 de marzo de 1969, Porsche mostraba en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra un coche que, incluso para los estándares actuales, sigue siendo un "superdeportivo": el Porsche 917.

El Proyecto 917 se inicio en junio de 1968, después de que las autoridades internacionales del automovilismo (FIA) anunciaran una categoría para "deportivos homologados" de hasta cinco litros de cilindrada y con un peso mínimo de 800 kilogramos. Bajo la supervisión de Ferdinand Piëch, las 25 unidades estipuladas del nuevo modelo de competición se completaron en abril de 1969 y, por tanto, el 917 podía empezar su andadura en los circuitos ese mismo año. Tras los abandonos iníciales en sus tres primeras participaciones a causa de problemas técnicos, la historia de éxito del 917 comenzaba en agosto de 1969 en la prueba de 1.000 kilómetros disputada en el circuito de Österreich, con la victoria de Jo Siffert y Kurt Ahrens.

La configuración del motor en el 917 era tan inusual como sus diferentes versiones de carrocería: detrás del asiento del conductor se encontraba el motor de doce cilindros horizontales refrigerado por aire, con un cigüeñal diseñado para un propulsor en V a 180 grados. Este motor de 520 CV tenía inicialmente una cilindrada de 4.5 litros. La estructura tubular estaba hecha de aluminio y la carrocería de fibra de vidrio con refuerzos sintéticos. Los ingenieros desarrollaron diferentes modelos de carrocería para adaptarse lo mejor posible a las características de cada circuito. La versión conocida como "cola corta" fue diseñada para trazados muy sinuosos en los que era necesaria una carga aerodinámica alta en curvas rápidas. Por su parte, el modelo de "cola larga" se diseñó para pistas rápidas en las que se pudiera alcanzar una velocidad máxima elevada. Posteriormente llegaron los 917 Spyder con techo abierto, que se utilizaron en las carreras de la CanAm y las Interseries.

En la temporada 1970 confirmó su superioridad con los modelos 917 y 908/03 en el Campeonato del Mundo de Racing Series. El punto álgido de la temporada llegó con la deseada victoria absoluta en la prueba de resistencia de las 24 Horas de Le Mans.

Al igual que ocurrió el año anterior, la temporada 1971 estuvo dominada por el 917 y el Campeonato del Mundo de Racing Series fue de nuevo para Porsche y triunfó en las 24 Horas de Le Mans estableciendo un récord mundial, que todavía se mantiene en la actualidad, al conseguir una velocidad media de 222 km/h y recorrer una distancia de 5.335 kilómetros.

Cuando la reglamentación europea de la FIA para los "deportivos de cinco litros" expiró a finales de la temporada 1971, Porsche decidió inscribirse en la Canadian American Challenge Cup (CanAm). En junio de 1972, el equipo de competición privado Penske utilizó el Porsche 917/10 Spyder turboalimentado por primera vez. Con una potencia de 1.000 CV, el Porsche Spyder dominó estas carreras y ganó el campeonato CanAm. Al año siguiente el 917/30 Spyder de 1.200 CV debutó en competición. La superioridad de este "monstruo" conducido por Mark Donohue fue tan evidente que, al final, tuvo que cambiarse la normativa de las series CanAm para excluir al 917/30 de la competición en la temporada 1974. De este coche saldría el 911 Turbo de calle.

Recientemente 50 expertos internacionales en competición seleccionados por la famosa revista británica "Motor Sport" han nominado al 917 como el "mejor automóvil de competición de la historia”. En total, Porsche fabricó 65 unidades del 917: 44 coupés de cola corta y larga, dos PA Spyder y otros 19 Spyder con motores turbo de hasta 1.400 CV para las CanAm y las Interseries. Siete de los modelos 917 más importantes, entre ellos los ganadores de Le Mans de 1970 y 1971, así como el 917/30 Spyder, se exhiben ahora en el nuevo Museo Porsche de Stuttgart-Zuffenhausen.

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